7 de septiembre de 2011

CALDERÓN: "OJALÁ DURE LA GASOLDEPENDENCIA"


Sendas lesiones le apartaron de las dos últimas presencias internacionales de la selección española. Vivió como comentarista televisivo la gloria del oro continental de Polonia y la decepción del sexto puesto mundial en Turquía. Vuelve José Manuel Calderón a donde le gusta estar (hoy contra Alemania, a las 14.30 h, LaSexta). El contacto con el parqué le convierte en lo que es, un director de orquesta que trata de entender cuantas partituras le pongan por delante.
¿Tenía mono de selección?
Sí, sobre todo después del año pasado, que fue en el último momento, gajes del oficio. Hemos pasado página y estoy contento de estar aquí, ayudando a los compañeros a conseguir este Europeo, que a mí me falta.
¿Dónde está la fuente de motivación en una generación ganadora?
En el hecho de tener la posibilidad de ganar cosas. Es increíble representar a tu país y tener la sensación de que todo el mundo quiere ganarte. Te obligan a pelear para que no pase.
Han celebrado aquí el quinto aniversario del día en que todo cambió, el oro de Saitama.
Han pasado rápido, ¿verdad? Es un momento que nunca se olvidará, pero confiamos en que haya más en el futuro, porque hay muchos jóvenes que vienen pegando fuerte.
¿Algún recuerdo de aquel día?
Miles. Recuerdo desde la gira previa por Singapur para adaptarnos al horario, la llegada a Japón... Todo fue increíble porque la gente no pensaba que pudiéramos ganar.
¿Cuándo se vieron con aquel oro colgado?
Fue todo muy confuso. Ganamos la semifinal y cayó Estados Unidos, pero habíamos perdido a Pau (Gasol) y estábamos de bajón. Pero nos ayudó y cuando íbamos veinte arriba en el primer cuarto... fue el partido perfecto.
Díganos el secreto.
La química, ser una familia. Hay muy buen rollo y eso hace mucho. Facilita el tener que decirle lo bueno a uno o lo malo y echar una bronca. Sabes que no hay problema. Te fijas en otros equipos y ves que tienene broncas y unos se mandan a otros a... y aquí es diferente.
¿Cómo se gestiona la convivencia con las jerarquías tan marcadas?
Aquí todo el mundo renuncia a lo que está acostumbrado a hacer. En un equipo como el nuestro, con los Gasol como están, con Navarro y Rudy, es una gozada. Tengo que dirigir al equipo, pero no hacer quince puntos. Todos sabemos cómo sacar ventajas, quiénes son nuestros mejores jugadores.
Scariolo da la lista y aparecen tres bases y Llull.
Perfecto. Es el seleccionador, el que tiene el problema de elegir. Y si hay polémica de quién entra o no, también es bueno, señal de que no es fácil entrar en la selección. Y siempre buscando el bien del equipo. Por eso te decía que los egos en España se dejan aparte.
Se está percibiendo un desequilibrio entre titulares y suplentes.
Puede pasar, pero lo entiendo como un tema de rachas. Los equipos funcionan así y no hay que darle vueltas. El equipo somos todos, no hay que dividirlo en dos partes.
Estar en el plan A, en cualquier caso, incentiva la confianza.
Es que no lo vemos así. Tratamos de luchar contra esa idea de que hay dos grupos, A y B. Salir en el quinteto inicial o no, personalmente no me afecta en la confianza. Eso también nos diferencia del resto. Mientras ves a algunos cabreados en el banquillo, en nuestro equipo lo que ves es compañeros animando.
Desde la defensa, siempre.
Sí, porque te da muchas cosas. Hay días en que los tiros no están entrando y la defensa es la que te da el plus para ganar. Pero lo de los tiros va y viene. No te entran en tres días, luego sí, ya se ha visto.
Se habla de que hay «Gasoldependencia». ¿Virtud o hándicap?
Ojalá la tengamos durante muchos años. Sería buenísimo para nuestro baloncesto. Y ya no por lo que anotan, sino porque nos dan muchas ventajas, los rivales les respetan. Pero del carro, en esta selección tiran doce, no el que meta más.
Se ha visto una España épica ante Lituania y otra desfigurada frente a Turquía. ¿Cuál prima?
Estamos igual, no cambia nada, hay que ganar igual. Estamos tranquilos. Hay que ser positivos. Está bien que Turquía esté aquí porque tiene más posibilidades de ganar partidos.
Han llegado a Vilnius con una victoria menos de lo que esperaban.
Como todos, salvo Francia. Al final hay que ganar los tres partidos de aquí, o dos. De momento nos concentramos en Alemania.