4 de octubre de 2011

EDUARDO SCHELL (MARCA) ENTREVISTA A CALDERÓN RECIÉN CUMPLIDOS LOS 30 AÑOS

» Calderón: "Todos me preguntan si el año que viene ganaremos el oro a los americanos" marca.com

José Manuel Calderón (Villanueva de la Serena, 1981) acaba de sacarse un oro que tenía marcado en rojo y no paran de preguntarle por el oro olímpico. Y él lo ve posible. Recién cumplidos los 30 años, hace balance de lo vivido, del futuro y del 'lockout'. Se va a Barcelona para ponerse en forma por si se resuelve el parón y vuelve la NBA.


Campeón de Europa y del mundo júnior, plata europea en 2003 y 2007 y olímpica en 2008, campeón del mundo en 2006 y ahora campeón de Europa. ¿Da vértigo?
No me paro a pensar en lo que hemos logrado hasta ahora, soy más de vivir el día a día y disfrutarlo. Imagino que cuando nos retiremos será cuando valoraremos lo que hemos conseguido. Pero ojalá esto dure unos cuantos años más.


¿Imaginó algo así cuando salió de casa, con apenas 13 años, tras ficharle el Tau?
No, no, no. Imposible. Nunca he sido muy de sueños, pero era impensable. Quería jugar y a lo que podía aspirar era a intentar hacerlo algún día en la ACB


Y ahora, ¿qué?
Bueno, me quedan dos años más y mucho por hacer. Me gustaría conseguir algo importante en la NBA y más éxitos con la selección.


Cuántas veces le han dicho que a ver si ganan el oro olímpico el año que viene en Londres?
Directamente no me han preguntado ni por el oro del Europeo. Ya la pregunta de todo el mundo era, 'qué, ¿el año que viene ganamos a los americanos en los Juegos o qué?' Nos hemos saltado un paso, creo yo. No hemos podido casi disfrutar de éste y ya estamos pensando en el que viene. Pero bueno, es así.


¿Y se puede ganar a EEUU?
A un partido claro que hay opciones y se puede, ya lo vimos en Pekín. Tendremos que hacer un partido muy bueno y vamos a ver qué equipo llevan ellos. Hay que ir sin miedo a nada, pero respetando a todos, sabiendo el respeto que nos hemos sabido ganar nosotros todos estos años.


Volvamos a la medalla de oro. ¿Se ha quitado una espina?
Sí, porque era una medalla de oro que no tenía. En 2009 no pude estar con mis compañeros por lesión y aunque estuve muy cerca, como comentarista de La Sexta, no es igual. Me faltaba ese oro. Y lo he disfrutado.


En la última jugada se quedó con el balón. ¿Lo tiene en su museo particular en casa?
(Risas) Sí. Lo tengo en mi pequeño museo de casa con otros tantos recuerdos.


¿En qué o en quién pensó?
En mi mujer Ana y mi hijo Manuel, en mis padres, en todos los que han estado ahí apoyándome siempre, en mi agente Paco López, en mi fisio Tarragó, en Nico, Tomás... en todos.


Tras un par de años con algunos problemas físicos que le han impedido estar al más alto nivel, se ha podido resarcir?
Sí, han sido dos años fuera de la selección complicados, pero el año malo de las lesiones fue el de 2009. El Mundial del año pasado me lo perdí por una jugada fortuita. Mala suerte. Todo esto hacía que estuviera aún con más ganas.


Tras la lesión ante Eslovenia se vio al mejor Calderón.
Sinceramente, he acabado contento o muy contento en todos los partidos. La gente mira la estadística y dice 'siete puntos, pues no ha estado bien'. Pero esto no funciona así. Y menos en un equipo en el que están Pau, Navarro, Rudy o Marc, que son los que en principio han de anotar. No necesito meter 15 puntos para pensar que he jugado bien, puedo aportar otras cosas y si el grupo lo necesita también puedo anotar. Ante Lituania, por ejemplo, estuve más agresivo en ataque, y ante Serbia jugué bien de otra forma defendiendo a Teodosic, y creo que eso es importante. No sólo los puntos.


¿Entiende las críticas a la selección?
Nosotros estábamos muy tranquilos, el problema es que a veces parece que si no ganamos por 20 puntos las cosas no funcionan y no es así. El rival también juega y se crece ante España. Y hay rivales que por cómo juegan te lo ponen más difícil. Ante Macedonia no pudimos rematar bien el partido y ante Francia, que en principio eran más difíciles, tuvimos el partido siempre controlado.


¿Hubo dudas?
Dudas no, estábamos descontentos porque hubo partidos en los que ganábamos por 20 y acabamos ganando por 11, dejándonos un mal sabor de boca. Pero sabíamos que era un Europeo muy largo en el que teníamos que ir creciendo. Sabíamos que íbamos a más y lo que teníamos que hacer.


Luego, ante Lituania se rozó la perfección en la primera parte.
Sí, y llegó como consecuencia de lo anterior. Estábamos muy motivados, queríamos ir a más. Decían que no la metíamos desde fuera, que si no sé qué y mira. Queríamos demostrar que podíamos jugar, que sabíamos jugar y que éramos candidatos, por si había dudas. Jugamos a un gran nivel.


¿Es ésta la mejor selección?
Es muy complicado comparar teniendo en cuenta que la mitad de la gente es la misma. Son distintas. En 2009 era tremenda, se ganó y yo no estaba. Este año se ha vuelto a ganar, sin Mumbrú o Garbajosa y con Ibaka, que te da rebotes, defensa y tapones, pero no otras cosas que sí te daba Jorge. Evolucionamos y nos adaptamos al grupo y al entrenador.


Se acordó en la celebración de Mumbrú y Garbajosa. Esto y el apoyo a Felipe hablan del grupo.
Sí, somos una gran familia y esto habla de la calidad humana del grupo. Lo de Felipe fue un drama repentino, un shock. Pero cuando nos dijo que quería venir, fue tremendo e intentamos apoyarle.


Según Zapatero, son leyenda.
Uff. No lo valoraremos hasta que lo dejemos. No seremos conscientes hasta entonces.


Esta vez no se ha hablado de fin de ciclo, algo habitual estos últimos años y ustedes se empeñan en seguir juntos y ganando.
Es verdad, que sigan diciendo lo del fin de ciclo, porque de momento nos ha dado suerte. En serio, no pensamos cuándo dejaremos la selección o cuándo tendremos que parar de jugar. En eso, salvo por lesiones, no se piensa. Sólo queremos jugar juntos, seguir ganando y divertirnos.


Ante la incertidumbre del 'lockout'. ¿Cómo se prepara?
No puedes perder lo que has ganado en físico hasta ahora. Me voy a Barcelona, con mi mujer y mi hijo, para trabajar allí con Tarragó, mi preparador. Veremos las cargas de trabajo en función de cómo evoluciona el conflicto.


¿Se resolverá el lockout?
Las dos partes lo quieren, pero hay que llegar a un acuerdo justo para ambas partes. Poco a poco se avanza. Queremos que se resuelva y poder jugar.


¿Sigue sin pensar en Europa?
Siempre lo he dicho, hasta el 7 de enero, cuando se suspendería toda la temporada, no me lo plantearé. Si llega el caso, veremos.


Acaba contrato tras la 2012-13 con 32 años. ¿Se plantea seguir allí o medita volver?
No quiero pensar a tan largo plazo. Veré si firmo dos años más, cuál es la situación familiar y otros aspectos. Es pronto.


Y ahora, de un equipo campeón a otro en reconstrucción.
Es complicado, pero hay que cambiar el chip. Está claro que no se van a ganar tantos partidos ni a lograr tantos éxitos como con la selección, pero habrá nuevos objetivos y hay que pelear por ellos. Nunca sabes cómo se va a desarrollar la temporada.


Hace dos veranos estuvo virtualmente traspasado a Charlotte, pero no se cerró y tuvo que volver a Toronto. Ahora la situación parece distinta.
Allí tengo mi casa y a mi equipo, voy a darlo todo como siempre y a dejarme la piel con nuevos retos. Salvo por las derrotas, he disfrutado y ha habido pequeñas cosas, como estar en el Top 5 de asistencias, que hacían que cada noche fuera un reto. A seguir así.