18 de octubre de 2011

"Gigantes" entrevista a José Manuel Calderón

"Yo soy muy de España"
gigantes.com


Nos citamos con José Manuel Calderón en un restaurante de Barcelona, en la Diagonal, con ese clima de verano en otoño que envuelve a la ciudad y le da una temperatura y una luz especial. Llega puntual tras el entrenamiento realizado con el Barça B, ese equipo Adecco Plata, repleto de jóvenes valores, que le ha acogido con entusiasmo mientras dure el ‘maldito’ lockout.


Y vive esta extraña experiencia de jugadores NBA ‘deportivamente exiliados’ en espera de acontecimientos con la naturalidad a la que se ha acostumbrado a afrontar las diferentes situaciones que le ha deparado su carrera deportiva. Dejó Villanueva de la Serena a los trece años para viajar a Vitoria y de ahí vivir diferentes experiencias en Alicante con Andreu Casadevall, en Fuenlabrada con Luis Casimiro antes de poder demostrar toda su calidad en el entonces Tau de Ivanovic. Es el más pequeño de los ‘juniors de oro’ y tardó un poco más que otros en explotar como estrella pero una vez lo hizo se ha convertido en uno de los mejores bases… ¡de la NBA! Y como hubo quien en su día cuestionó su futuro como director de juego, de vez cuando lanza alguna indirecta dedicada a los que dudaban de su capacidad como base. Es curioso; me siento delante de esta estrella del baloncesto mundial -está considerado entre los mejores cinco bases NBA-, titular en Toronto Raptors y titular en la selección española, y me transmite ese talante natural de quien no parece darle demasiada importancia a la catarata de acontecimientos que se van acumulando, a la multitud de retos que va superando.


«Me tomo mi vida con normalidad. Mis prioridades están en mi familia, en mis amigos. Soy de Villanueva de la Serena, allí tengo mi casa, allí mantengo mi verdadero hogar. No sé si cuando acabe mi carrera como jugador regresaré allí o por trabajo me instalaré en otro lugar en España, pero mi casa está ahí. Creo que si no hubiese sido jugador de baloncesto sería la misma persona que soy ahora. El baloncesto no me ha cambiado».


Primera declaración de principios de este joven de 31 años, sí joven, porque él mejor que nadie representa esa nueva tendencia de los jugadores treintañeros que son capaces de dar paso más en sus carreras deportivas.


Corrección: Calderón tiene 30 años, no 31.


Más en en la revista Gigantes del Basket nº1355 (18 octubre-24 octubre 2011)