24 de octubre de 2011

Profunda entrevista para "La Vanguardia"

José Manuel Calderón: "Habrá acuerdo en la NBA porque queremos jugar"
lavanguardia.com


José Manuel Calderón ha decidido seguir el ejemplo de los hermanos Gasol y desde hace unos días está entrenando con el Barça pero con el equipo filial. A la espera de que se resuelva el conflicto de la NBA Calderón prefiere esperar y no competir oficialmente como ya ha hecho algunos jugadores, es el caso de Rudy Fernández con el Madrid. El base de los Toronto Raptors está tranquilo y también se muestra optimista de que se llegue a un acuerdo y no se cancele toda la temporada de la NBA. Estos días combina los entrenamientos con las visitas a la ciudad de Barcelona pero sobre todo dedica tiempo a su familia, especialmente a Manuel, su hijo de poco más de año y medio.


Desde hace unos días ya está entrenando en Barcelona y ha pasado de jugar a la NBA a entrenar con e filial del Barça. ¿Por qué ha escogido este equipo?
La única razón es Joan Ramón Tarragó, mi preparador personal, que también está con el filial del Barça. Hasta ahora todo está saliendo muy bien y el Barça aceptó que viniera a entrenar. Me ha dado la oportunidad y se lo tengo que agradecer. Estoy muy a gusto con el equipo entrenando y es lo que necesito.


¿Qué le parece la ciudad deportiva del Barça en Sant Joan Despí?
Es muy bonita y las instalaciones son impresionantes con muchos jóvenes de todos los deportes. ¡Es una gozada!


¿Ya ha asistido algún entrenamiento del primer equipo?
Intentaré acercarme a alguno para a ver cómo entrenan.


¿Le gustaría conocer a algún jugador en particular?
A cualquiera: Messi, Villa... Tiene grandes jugadores. Por ejemplo, el año pasado estuve con Cesc en Londres cuando jugamos allí con Toronto. Él fue a ver el partido e intercambiamos unas camisetas. Estaría bien volver a vernos.


¿Cómo ha sido el proceso de adaptación a la ciudad de Barcelona?
Bien. ¡Menos mal que ahora están los navegadores para irse moviendo por la ciudad! (sonríe). Durante estos primeros días no me puedo quejar, estoy muy contento.


¿Y por dónde se ha movido?
He ido de compras y con la familia hemos visitado el Born, plaza Catalunya y el paseo de Gràcia. Conociendo sitios nuevos.


Hace unos meses fue padre. Lleva ya unos cuantos años en Toronto, y cuando viene aquí está en su pueblo natal, en Villanueva de la Serena (Extremadura), y ahora desde hace unos días en Barcelona. ¿Cómo lo lleva su familia esta vida de constantes viajes?
Se lleva muy bien. Son 17 meses ya los que tiene Manuel y ha viajado más que mucha gente seguro. Ha estado en Canadá y ha vuelto. Es verdad que con nuestro trabajo viajamos mucho y ahora con el ‘lockout’ de la NBA estamos en Barcelona pero lo llevamos bien. Estamos muy tranquilos e intento estar todo el tiempo posible con mi hijo.



Parece que no acaba de llegar ese acuerdo después de las reuniones maratonianas ni incluso con un mediador. ¿Se imagina una temporada sin NBA?
No, yo creo que habrá temporada porque las dos partes queremos hacerlo. Cada uno habrá cedido más o menos, nosotros hemos estado ahí haciendo muchas cosas y queremos jugar. Hay que esperar a que llegue un acuerdo y ojalá que sea lo antes posible.


¿La temporada todavía no está perdida?
Ya se han cancelado partidos pero vamos a ver qué pasa. Me parece que en el 98 se llegó a un acuerdo casi en diciembre o más y se jugaron entre 50 y 55 partidos. Espero que si en vez de jugar 55 se juegan 70 o los que sean pues mejor. Yo creo que es bueno que haya temporada para todos los aficionados que están esperando ver la NBA.


Así como Rudy Fernández ha decidido jugar con el Madrid y Pau Gasol ha afirmado que si se cancela la temporada su prioridad sería el Barça, me imagino que a usted tampoco le han faltado ofertas, ¿no?
No, pero no nos hemos movido mucho porque desde un principio, creo que los hermanos Gasol están en la misma situación, dije que si no se cancela la temporada para todo el año, sería el 6-7 de enero, pues no íbamos a firmar. Creo que firmar para luego volver a irte es una situación un poco extraña para todos. Así que hay que esperar, y si no hubiera temporada de NBA, puede pasar pero es un porcentaje muy bajo, sí que nos plantearíamos firmar en algún sitio.


¿Y usted tendría alguna prioridad?
No lo he pensado. Está claro que he pasado muy buenos años en Baskonia, sigo teniendo casa allí, pero no le he dado demasiadas vueltas porque queda bastante lejos.


Así que preferiría la ACB antes que otra liga europea…
Tampoco. Puede ser Europa o China, por decir un ejemplo. Todavía queda mucho. Soy una persona que no me gusta preocuparme de algo que no sabemos si realmente pasará. Entonces cuando se vaya acercando el momento ya se verá. Para eso está la gente que trabaja conmigo para estar preparada y valorar opciones. A día de hoy estoy entrenando en Barcelona e intentando estar al máximo para que cuando nos llamen estar listos para jugar.


¿Ya tiene las maletas preparadas por si fuera necesario?
Debería pero no tengo que hacer muchas maletas porque tengo la casa allí, y está casi todo allí. No hay que mover muchas cosas.


Repasando sus recuerdos en el mundo del baloncesto, el primer All Star de la ACB se celebró en Don Benito, en 1986, cerca de su pueblo natal, Villanueva de la Serena. Usted entonces era pequeño, ¿pero fue a verlo?
Sí que estuve allí. Lo recuerdo y tengo algunas imágenes. Mi padre entonces jugaba en la segunda división de baloncesto, en el Doncel. Él era muy aficionado al baloncesto y estuvimos allí.


¿Ya tenía entonces pensado que quería dedicarse al mundo del baloncesto?
No (sonríe). Yo juego a baloncesto por mi padre. Él jugó profesionalmente en la antigua segunda división y entonces yo iba con él en autobús a todos los lados. En vez de tener el balón de fútbol en casa tenía todo el rato el de baloncesto.


¿Cuando era joven soñaba algún día que acabaría jugando en la NBA?
No soy muy soñador. Yo iba entrenando porque me lo pasaba bien. Cuando estaba en la LEB quería llegar a la ACB pero no he pensado nunca que quería ir a la NBA. Todo ha ido surgiendo, llegaron las ofertas y me lo planteé en su día. No era un objetivo sino que realmente ha sido ir día a día e intentar mejorando.


¿Después del recién oro conseguido en el EuroBasket de Lituania con la selección española el próximo oro será el de los Juegos Olímpicos de Londres?
Cuando estás en la selección juegas para ganarlo pero es muy complicado. Hemos tenido la suerte de coincidir un grupo de jugadores muy importantes en la selección y eso ha hecho que tengamos la oportunidad de competir por muchas cosas.


Han puesto el listón tan alto que parece una exigencia conseguir el oro, ¿no?
Es difícil pero es nuestro siguiente reto. Nos quedamos a las puertas en las últimas Olimpiadas y esperamos que se pueda conseguir otro metal en Londres. Si es de oro mucho mejor y así podemos rematar la faena.


¿La final soñada sería contra Estados Unidos?
La final soñada sería volver a jugar la final contra cualquiera. Si es Estados Unidos bien, si es otro también, da igual realmente.


¿Estamos ante una generación irrepetible de jugadores?
Es difícil, nunca sabes lo que pasará. Espero que todavía podamos estar muchos años jugando juntos pero que coincidan seis o siete jugadores de la misma generación, como nos ha pasado a nosotros, es muy difícil. Pero ojalá que pueda haber muchas más generaciones como la nuestra, sería bueno para el baloncesto español.


Algunos jugadores ya han dejado entrever que quizás después de los Juegos podrían dejar la selección. ¿Usted se lo ha planteado?
Nunca me lo planteo. Hay muchas cosas que pueden pasar, hay que ir día a día, estar tranquilos. También están las lesiones así que nunca pienso a muy largo plazo. Los Juegos son el próximo reto y a partir de ahí no sé lo que va a pasar.


Así que la palabra retirada no la tiene en mente…
Ni mucho menos. Ahora tengo 30 años y es una edad increíble. Hay muchos jugadores en la NBA con muchos más años. Luego ves a Pau o Navarro y todavía les queda juego para mucho rato.


¿Cree que ahora está en el mejor momento de su carrera deportiva?
Estoy muy bien otra vez. El 2009 fue un año malo con las lesiones pero a partir de ahí hemos pasado página. Estoy muy contento, disfruto y me lo paso muy bien jugando al baloncesto.


Sé que no quiere planificar a largo plazo pero en el 2013 se le acaba el contrato con Toronto. Usted es un hombre de retos, ¿el próximo sería ir a un equipo más grande en la NBA?
Cuando llegue el momento veremos. Realmente me quedan dos años y no sé lo que va pasar. No sé si va a ser Toronto o no porque es algo que no depende del jugador. Puede ser que te traspasen ahora cuando se acabe el ‘lockout’, el año que viene o no lo hagan. Si queremos seguir allí firmaremos otro contrato o como soy agente libre si quiero puedo volver aquí. Cuando acabe el contrato estudiaremos la mejor opción en ese momento no sólo deportivamente sino también familiarmente.


¿Y una opción no sería repetir una ‘spanish connection’ como fue con Jorge Garbajosa pero esta vez con Pau Gasol en Los Lakers?
Sería bonito, por supuesto (sonríe). Pero es diferente. La gente a veces también tiende a equivocarse porque estamos acostumbrados a los fichajes de aquí. Yo no soy el que me tengo que ir a Los Lakers sino que es Toronto el que me tiene que mandar a Los Lakers. Si pasa pues perfecto. Pau es un grandísimo compañero y encantado de jugar con él pero es difícil.


¿Si no siguiera en la NBA volvería a la ACB?
Serán ocho años que estaré allí si acabo el contrato. Y si pueden ser más pues más. Aunque no descarto y me gustaría volver a jugar aquí pero no es seguro. A lo mejor llega el momento que acabo allí y digo que esto se ha acabado pero para eso queda todavía. Tengo 30 años y todavía tengo años para jugar.


Haciendo balance en la NBA, ¿hasta ahora qué ha sido lo más duro durante estos años?
Sobre todo al principio. Los primeros años te tienes que adaptar al idioma, al juego de la NBA, al vestuario. Creo que ganarte el respeto en aquella liga es lo más difícil. Da igual cómo te llames, lo que hayas hecho en Europa o de dónde vienes. Allí tienes que demostrar que puedes jugar a esto. Y ahora mismo esto es lo que me da la tranquilidad: salir a la pista y tanto entrenadores como jugadores te respeten. Eso es muy difícil de conseguir.


Un compañero de la selección ha decidido dar el salto a la NBA. Me refiero a Ricky Rubio con los Minnesota Timberwolves. ¿Cómo cree que le irá?
Está muy ilusionado y con muchas ganas. Para nosotros si somos más españoles mejor y creo que va a un equipo perfecto con mucha gente joven. Ya llevan años esperándole y lo hará muy bien.


Durante el pasado Eurobasket en Lituania periodistas y aficionados tenían la sensación de que usted sería un gran entrenador. ¿Le gustaría serlo en un futuro?
No sé si sería bueno o no (sonríe). Pero ser entrenador no me llama la atención. Es una profesión muy complicada y respetable pero no me veo como entrenador. Un entrenador tiene muchos objetivos y retos, además hay que manejar a un equipo y ganar al mismo tiempo. Es una presión muy grande.


¡No me diga qué es por la presión!
¡Más presión que tenemos nosotros a la hora de meter un tiro! Pero no acabo de ver eso de ser entrenador.


Más allá del baloncesto usted también está orgulloso de sus raíces y es imagen de Extremadura. ¿Ya conocen Villanueva de la Serena en Canadá y Estados Unidos?
Lo voy intentando. Empiezo con Extremadura que es más grande. Ya he traído a muchos compañeros a mi campus en Extramedura como a Chris Bosh o Anthony Parker. El otro día me reuní con José Antonio Monago, el nuevo presidente de la Junta de Extremadura, y seguiré siendo imagen de Extremadura e intentaré llevarla a todos los lados y que la gente la conozca mucho más.


En su caso, así como otros deportistas han dado el salto a la política, ¿a usted ya le han tanteado?
No. El tema de la política lo tengo de lado. Lo importante es que quien esté en el poder sea para intentar ayudar a todos y tener un país mejor. Ésa es la clave, el que consiga hacer feliz a más españoles seguro que estará mucho tiempo.