13 de noviembre de 2011

Calderón en marca: "Los Juegos son lo máximo"

Tomás Guasch entrevista en el diario Marca al base internacional y flamante campeón de Europa, José Manuel Calderón con los Juegos Olímpicos de Londres 2012 como tema central. 

El base de Toronto Raptors espera en Barcelona si la NBA abre o sigue cerrada por reformas. 



Los de Londres serán los terceros Juegos de José Manuel Calderón, el 8 de España. ¿A la tercera será la vencida del oro?
Por ganas e ilusión, seguro. Es la guinda que le falta a nuestra generación, lo sabemos y es un reto más. Pero son 12 equipos, ocho o nueve muy buenos. El oro… Nuestro oro estaba en Atenas y se escapó, igual aparece por Londres…

Atenas, aquel maldito partido con los yanquis.
Sí, el único que ellos jugaron bien en todo el torneo fue contra nosotros. Llegó en el cruce y nos mató. En el partido siguiente los argentinos los mandaron para casa… Era nuestro torneo porque la final fue Argentina-Italia, equipos a los que habíamos ganado.

Pekín no se nos olvidará nunca. ¡Ni a los que no les gusta el baloncesto!
Claro. Fue la final y estuvimos ahí, obligando a un equipo de Estados Unidos, esta vez sí enchufado y magnífico, a dar lo mejor para ganarnos. Londres será otra experiencia, jamás acudimos como subcampeones olímpicos, la gente da por hecho que subiremos al podio, como poco eso. Y no va a ser fácil, ¿eh?

¿Será la última gran cita de eso que usted llama nuestra generación?
Nadie dice que va a dejar la selección. Todos nos planteamos la carrera año a año y la sensación es que nos queda todavía mucho por jugar. No caminamos hacia el final de nada como grupo, de verdad.

Pero uno como éste igual sí que pasan 100 años, o 500, y no sale nada parecido.
Lo exepcional es la cantidad de grandes jugadores que nacieron en un espacio de tiempo corto. Lo normal es que una generación dé un jugador extra, dos a lo sumo. Pero seis o siete es más difícil. Sí, claro, todo el mundo es
consciente de que tener de nuevo un Gasol, un Navarro, el mismo Felipe, todos a un tiempo… ¡uff!

Se hace raro, y más se hará en Londres, no ver a Garbajosa.
Le echamos mucho de menos. Y a Álex [Mumbrú]. Muchas veces se habla y habla de que este equipo es una familia, de la importancia del grupo, y en nuestro caso es tal cual lo contamos.

Vamos, que ser seleccionador de ustedes es un chollo.
Hombre, el técnico tiene su rol, pero sí, éste es un grupo fácil de llevar. Cada seleccionador aporta sus cosas desde el convencimiento de que lo importante va a funcionar.

Sobre su experiencia olímpica: ¿qué es lo que jamás podrá olvidar?
Todo lo que viví en Atenas. Los Juegos son lo máximo, nada se le puede comparar. No olvidaré que conocí gente de otros deportes que pasan cuatro años de su vida sacrificándose lo que no está escrito y, en muchos casos, para actuaciones de segundos. Lo de Gervasio Deferr [gimnasta, dos oros y una plata olímpica] me impactó: una carrera, un salto, ¿cuántos segundos será eso?... y el oro, ¡la gloria eterna!

Cada uno tiene su cruz. Porque jugar cinco noches por semana al baloncesto y en Estados Unidos, tela…
Sí, claro. Y en cuanto se arregle lo del cierre patronal, a recuperar parte de lo perdido, lo que se dice, a la carrera.

Usted no se animó a jugar estos meses de parón.
Me pareció mejor esperar, no me apetecía meterme en un equipo y tener que abandonarlo al mes. Pero si para enero la cosa estuviera igual, que no creo, entonces sí buscaría equipo. ¿En Vitoria? ¡O en la China! Donde hubiera un lugar para mí.

¿Una NBA comprimida puede perjudicar la cabeza de ustedes pensando en los Juegos?
En todo caso afectará a los jugadores que disputen las finales. Pau sí puede verse en ese lío de acabar la temporada con los Lakers con la concentración de España encima. Pero normalmente eso sólo le pasará a él y lo solucionaremos.

Si se tercia, retrasamos los Juegos.
¡Ja, ja! Eso es.