20 de abril de 2013

Desde Toronto hasta Detroit superando cada obstáculo

Terminó la temporada 2012-13, la número ocho en la NBA y posiblemente la más extraña de todas, por decirlo de alguna manera. Desde la llegada de Kyle Lowry, continuando con el traspaso a los Pistons y por último, terminando como el jugador con mejor porcentaje de triples en la NBA con un 46.1%.

En octubre de 2012, una vez más, comenzaba un nuevo reto en Toronto. Con la llegada del base Kyle Lowry al equipo, la titularidad de Calderón peligraba. Una nueva lucha por ser titular, de las cuales siempre ha salido victorioso. Un intento más de míster BC para salir del hoyo en el que llevan metidos los Raptors desde la salida de Chris Bosh. Y parecía que por fin había dado en el clavo tras jugar los partidos de pretemporada, acabando con un balance 6-1, y cómo no apareciendo los oportunistas de turno para alabar la labor de Lowry. En estos partidos Calderón jugó algo más de 20 minutos de media (de suplente) y aún así siguió demostrando su valía con buenos números, tanto en puntos como en asistencias. Pero cuando de verdad empezó "lo bueno", el equipo perdía los partidos de una manera proporcional a la que Calderón perdía sus minutos en pista. Ni llegar a los 20.


Algo quiso darle la oportunidad que se merecía, y fue entonces cuando Lowry se lesionó. Calderón y Lucas se quedaron al frente del equipo durante algunos partidos, lo que supuso muchos minutos, muchos minutos para demostrar quién es José Manuel Calderón. Con ello llegó la segunda victoria del equipo en un agónico partido frente a los Pacers (74-72), donde José jugó 39 minutos y consiguió su primer triple-doble de la temporada y de su carrera (13-10-10) con un rebote en el último segundo. También llegó la tercera frente a Orlando (97-86), repartiendo nada más y nada menos que 18 asistencias.

Tras la vuelta de Lowry el equipo cosechó otra larga mala racha (1-9). Éste volvió a caer lesionado y casualidad o no, los Raptors ganaron 5 de sus 6 partidos siguientes, incluyendo otro triple-doble de Calderón en la victoria frente a Houston (18-10-14). Casey, que siempre ha dicho lo que aprecia y respeta a José, tomó una decisión que seguramente no gustaría a BC. Con Lowry recuperado de nuevo, Calderón siguió en la titularidad a la que le habían llevado las lesiones de éste. Una vez más, a pesar de los comentarios, volvió a ganar la partida. Desde aquí la repartición de minutos fue más o menos equitativa, unas veces más y unas veces menos, algo lógico teniendo en cuenta el nivel de juego en cada partido.

Pasado el mes de enero, con victorias y derrotas muy a la par, ocurrió lo que sabíamos que podía pasar pero no en el momento que esperábamos. Cuando menos rumores había y cuando José mejor estaba jugando, la noche del 30 de enero, en Atlanta y a pocas horas de empezar el partido contra los Hawks, salió un fuerte rumor de traspaso por las redes que podía cerrarse esa misma noche. Y así fue. A pocos partidos de volver a hacer historia en la franquicia, Calderón fue traspasado a los Detroit Pistons.

45 partidos intentando demostrar lo que al final se demostró, con 30 titularidades, algo más de 28 minutos de media, 11.1 puntos y 7.4 asistencias. Aquí terminó la etapa de Calde en Toronto (¿o no?), como máximo asistente de la franquicia y segundo en partidos jugados, por detrás de Mo Pete.

Tras más de 7 años, se abría una nueva etapa en la NBA. Desde el primer día, Detroit mostró un gran respeto y admiración por José: Dumars, Frank, jugadores, afición... Tanto es así, que sin haber realizado ningún entrenamiento, Frank ya aseguraba que Calderón sería titular nada más pudiera jugar (y aún había algunos iluminados que decían que saldría desde el banquillo...). Problemas con el visado retrasaron su debut casi una semana, con tan mala suerte que Drummond, presente y futuro de los Pistons, se lesionó. El 4 de febrero, en el MSG, Calderón debutó con el equipo, notándose la falta de química entre ellos. A priori, Detroit era un poco mejor que Toronto (estaban una victoria más cerca de los PO), pero la lesión de Drummond pasó factura al equipo (y eso que sólo tiene 19 años). José pasó de ser un base más asistente a ser un base más anotador, que no tirador. Sus porcentajes de tiro aumentaron mucho respecto a los meses anteriores, alcanzando el 52.7% en tiros de campo y el 52% en triples. Tras un irregular mes de febrero, terminó su último partido con 18 asistencias.

Pero el mes de marzo fue catastrófico. Sólo una victoria en 14 partidos disputados, incluyendo el primer partido contra Toronto en Detroit. Y entonces llegó el día que todo el mundo estaba esperando: 1 de abril, la vuelta al ACC. Calderón estaba tocado del brazo derecho, pero este partido no se lo podía perder; no sólo no se lo perdió, sino que lideró a los Pistons hacia la victoria con 9 asistencias y 19 puntos (8/12 en tiros de campo). Más allá de la victoria o no, lo especial de este partido fue el regreso a "casa". Desde la presentación inicial, al vídeo tributo y acabando con unas bonitas palabras pronunciadas por el speaker que levantaron a todo el pabellón: "He's the Raptors all-time leader in assists, is the all-time leader in free throw percentage, is second in games played and top five in both points and steals. Raptors fans will you please stand and join the Toronto Raptors as they welcome home and thank NUMERO 8, Jouséeeee Calderóoooon!".



Después de éste, José sólo jugó un partido más, sin nada en juego no merecía la pena arriesgar a que la lesión en el tríceps fuera a más. Su paso por Detroit ha sido corto, dos meses escasos, pero sus compañeros y especialmente uno, Kim English, han sabido aprovechar el tenerle durante este tiempo: "Esto (camiseta de Calderón) va a ir enmarcado y colgado, sin duda. Dos meses cortos, pero uno de los mejores compañeros que podría tener".

Hace dos semanas que terminó su temporada particular. Su mejora de porcentajes desde su llegada a Detroit le ha permitido ser el jugador con mejor porcentaje de triples de la temporada (46,1%); también con buenos porcentajes en tiros de campo y tiros libres (49,1% y 90% respectivamente). Demostrando su seguridad habitual, además ha acabado siendo segundo en el ratio asistencias-pérdidas con un 4.11, superado sólo por Chris Paul. Pensando en el futuro, posiblemente esta temporada, y especialmente estos dos meses en Detroit, le hayan servido para abrir una puerta más al futuro y demostrar que además de un buen base asistente, también es un buen anotador.

No sabemos cuándo ni dónde volveremos a verle jugar, sólo toca esperar a que la decisión que se tome sea la mejor posible.