12 de septiembre de 2013

Entrevista a Calderón para ABC

Belgrado. 24 de septiembre de 2005. España lucha con la Alemania de Dirk Nowitzki por una plaza en la final del Eurobasket. Pierde por un punto y faltan pocos segundos. El seleccionador Mario Pesquera pide tiempo muerto. A pesar de que Juan Carlos Navarro lleva 27 puntos, decide encomendar la última posesión a un joven José Manuel Calderón, que atraviesa la pista a toda velocidad, lanza a la desesperada y... falla. Ocho años después, su orgullo de campeón se revuelve cuando ABC le recuerda aquel episodio en el hotel de Liubliana donde la selección española vela armas antes de medirse hoy a la peligrosa Grecia (Cuatro, 17.45h) en el arranque de la segunda fase de un nuevo Europeo: «Sí, me acuerdo bien de aquel tiro, no fue fácil, en carrera y desde muy lejos», rememora.

Sin Navarro, el base extremeño de los Dallas Mavericks está preparado para convertirse en la referencia del juego de perímetro español. También, asegura, cuando la bola queme, cuando seguir vivo en competición dependa de lo templadas que estén la muñecas.

¿Volvería a lanzar el último tiro si el equipo lo necesita?
Sin ningún problema. Pero espero que no tengamos que llegar a esa situación.

Mejor que España gane por quince, ¿no?
O cuatro, pero que ganemos.

No está Navarro, no está Pau Gasol. Se acercan los partidos a vida o muerte. Muchas de las posesiones decisivas van a ser para usted. ¿Está preparado?
Sí, claro. Una de las claves del éxito de este equipo es que ha habido días que Juan Carlos no ha estado bien y ha habido otro que ha aparecido. Unos días metía Ricky, otros Sergio, otros Llull... Quien sea. Eso nos hace menos previsibles para los rivales y eso nos hace más difíciles de defender. Si tengo que ser yo, encantado, e intentaré hacer desde mañana [por hoy] lo que pueda. Pero sin obsesiones, eso es algo que va a venir del propio equipo.

Continúa leyendo la entrevista