28 de febrero de 2014

Cuban, Carlisle, Nowitzki y Dalembert hablan sobre Calderón a Marca


"Say yay to José" (pronunciado "yei to Josei", siendo ese "yay yes", pero con acento tejano). "Gosey, oe oe oe" a todo trapo y a todas horas por la megafonía del pabellón. Las clases de español con José Calderón es el vídeo más exitoso de los ya de por sí inigualables pasajes humorísticos que se pasan por el videomarcador del American Airlines Center. Todos ellos son momentazos que los aficionados de Dallas tienen grabados permanentemente en su memoria.

El base extremeño ha enamorado a la afición y a sus propios compañeros de los Mavericks en un tiempo récord. Parece que Calderón llevase toda su vida jugando en los Mavs. El base extremeño cayó como pan en casa de pobre cuando aterrizó en la franquicia de Cuban. El juego ágil y rítmico del español ha hecho mejores a sus compañeros. Su plausible mejora en el tiro ha impresionado hasta a sus propios entrenadores. Desde que Barea abandonó el equipo, nadie logró dirigir el juego de Dallas con tanto criterio.

Silencio que delata
El año pasado, este periodista intentaba arrancarle a Cuban una confesión, a sabiendas de que era misión imposible. A la pregunta de qué jugador español quisiera tener en su equipo, el excéntrico millonario dueño de los Mavs respondía que no podía hablar de jugadores con contrato en vigor. Evidentemente, en ese momento —a mitad de la temporada pasada—, Calderón era ya el objetivo número uno de los Mavericks para reconstruir un equipo que había ganado un anillo, pero que fue rápidamente desmantelado para hacer sitio a unas estrellas que nunca quisieron venir a Dallas.

Ese fallo de estrategia obligó a Cuban a reconstruir su equipo esta temporada rodeando a Nowitzki de piezas que formasen una plantilla equilibrada. Y la primera fue José Manuel Calderón.

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