29 de octubre de 2014

Entrevista a Calderón para Cultura Badajoz


Woody Allen, para quien una victoria de los Knicks es tan importante como la existencia humana, con sus gafas de pasta negra y su milenaria chaqueta de pana marrón recoge del parquet del Madison Square Garden un protector bucal envuelto en saliva, escrupuloso como ninguno lo pilla  con un pañuelo, mira a los jugadores que están en pista y escucha de fondo: “Es del latino Woody, el que tiene el acento raro”, Allen gira la cabeza lento como Morla, la tortuga de la Historia Interminable, y se percata que el grito viene de Pat Ewing, el pívot con pinta de saxofonista que hizo las delicias en el siglo XX entre los rascacielos de la ciudad. Allen, suspira, se atusa el pelo y le responde con una pregunta, ¿Y quién de este equipo no tiene acento raro? Del otro lado de la pista Spike Lee ríe como un loco, y agarrando por el pernil al jugador del protector bucal grita, Woody, el protege dientes es de Mr. Catering…¡El español que la sabe meter!

Esta historia sacada del bestiario de sueños de un jugador cualquiera, puede hacerse realidad este año. El extremeño José Manuel Calderón recibe una llamada del presidente, Phil Jackson, el místico ex entrenador que define el baloncesto como una conexión entre jugadores (Curiosamente con Michael Jordan en sus filas) algo nada fácil en una sociedad donde el pasatiempo número uno es la exaltación del ego. Y es aquí donde el jugador tiene las de ganar, por su manera cooperativa de entender este deporte y por su ganas de dejarse la piel por el equipo. Así es que señor Calderón de Detroit a Dallas y desde hace quince minutos ya puedes hacer las maletas para venir a la Gran Manzana. Cosas de la mejor liga del mundo.

Dan Frisby definió al baloncesto como la fotografía, donde si no enfocas, todo es negativo. Calderón y su calidad humana sacan lo más positivo del deporte, un tipo inteligente y afable, un jugador cercano siempre atento para atendernos y siempre alerta para enfocar con exquisita nitidez.


¿Qué supone volver a tu tierra cada verano de la mano de este campus?
Para mí es algo importante y más si lo hago en Extremadura, se ha podido realizar fuera de la región, pero a mí me faltaría algo, es algo así como enseñar mi casa. El 70% de los niños son de fuera y es una manera de que Badajoz  se dé a conocer a través del baloncesto

Hablar de niños y salir fuera de casa desde pequeño lo conoces bien…
Sí, con trece añitos me marché a Vitoria, y este tipo de decisiones te hace madurar y ver que aquellas cosas que a ti te parecen normales en una Comunidad Autónoma quizás no sea tan normal en otros puntos del país.

 José, esto del baloncesto va más allá de lo meramente  deportivo ¿no?
…Efectivamente, al final el basket es una herramienta que no sólo aporta el pasar una pelota a través de aro, este deporte nos enseña muchísimas cosas. Está claro que tú solo no puedes ganar, necesitas un equipo, el compañerismo, necesitas ayudar al que tienes al lado para que sea mejor y todos seamos buenos, seremos un mejor equipo. Estos valores que se deben aplicar en la familia, amistades, trabajo…en resumen ser buena persona, un buen tipo te llevará mucho más lejos.

Te dicen hace veinte años, recién salido de Villanueva de la Serena camino Vitoria que ibas a jugar en el Madison Square Garden y no te tienes que pellizcar para creértelo…¿te pasaba por la cabeza o era un sueño de adolescente?
(Rié)… ¡Madre mía! Con trece años pensar que puedes jugar allí era un sueño, noche sí y  noche también. Jugar con los Knicks, con esa emblemática camiseta, en ese magnífico escenario va a ser algo muy muy especial. En la NBA nunca se sabe si vas a tener esa oportunidad, todo da muchas vueltas, y tenerla es muy importante.

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