24 de marzo de 2015

Qué es el tratamiento con PRP y su aplicación en el tendón de Aquiles

Ayer anunciaron vía twitter, tanto los Knicks como José, que esa misma mañana había sido sometido a un tratamiento de PRP (Platelet Rich Plasma, en castellano Plasma Rico en Plaquetas) en su tendón de Aquiles izquierdo y será evaluado dentro de 10-14 días, como había adelantado el ABC horas antes. No sabía mucho por no decir nada sobre esta técnica así que cuando lo comunicaron me dediqué a buscar un poco de información por internet ya que se han dicho y se siguen diciendo muchas cosas que no son ciertas, a pesar de que él mismo ha destacado que no se ha operado.

El tratamiento con PRP es una técnica de medicina regenerativa que permite usar los factores de crecimiento presentes de forma natural en las plaquetas del paciente para favorecer, estimular o iniciar el proceso de cicatrización, regeneración o curación del tejido dañado, aplicándose como infiltración local o intraarticular de forma ambulatoria (que no requiere hospitalización), o bien como complemento a una técnica quirúrgica (como complemento, ya que ésta no lo es). No es un tratamiento incluido como tal en la lista de sustancias y métodos prohibidos en el deporte de la Agencia Mundial Antidopaje.

En patología tendinosa hay que diferenciar la aplicación en la reparación quirúrgica de algunos tendones lesionados de forma aguda (rotura del tendón de Aquiles) de la aplicación en patología degenerativa y tendinosis (tendinopatías); por ahora estamos en el segundo caso. Estas últimas habitualmente se hacen crónicas y con un tratamiento conservador se resuelven la mayoría de los casos. Están en relación con el sobreuso, casi siempre en deportes en los que predomina la carrera y el salto.

Hay varios tipos de tendinopatías alquíleas, separados en dos grupos: insercional y no insercional, que se diferencian en la localización de la parte afectada del tendón de Aquiles. La técnica de PRP se usa dentro de las insercionales en las roturas parciales y la tendinosis (degeneración del tendón), y puede ayudar a la curación o mejoría. En los primeros episodios del dolor, el reposo, el frío local y los antiinflamatorios suelen aliviar mucho los síntomas. Según se cronifica el proceso, cosa que ocurre cuando no se le presta la atención y cuidado suficiente al principio, las posibilidades de mejora con un tratamiento conservador disminuyen. Sólo en casos de calcificación importante del tendón o de enfermedad de Haglund la intervención quirúrgica es la mejor opción para resolver los síntomas.

Espero que os haya servido de ayuda para evitar confusiones. Si queréis leer más sobre esta técnica, podéis entrar aquí, que es de donde he resumido esta información (he destacado en negrita lo que creo que se corresponde a lo que nos interesa).